el último lugar que visitamos en este viaje cuyo común denominador fue lo árabe, fue marruecos. la llegada a casablanca pasó casi desapercibida porque estábamos cansados y era de noche, y al día siguiente partimos a fes, pasando en el camino por rabat. fes fue la ciudad donde pasé el año nuevo con mi familia, sin carrete y super tranquilo; de esa ciudad lo más rescatable es la medina (que alguna vez fue la ciudad antigua, amurallada, llena de callejones donde hay comercio, también hay mesquitas adentro y cualquier cosa que uno se imagine) que a simple vista parece sólo un espacio donde la gente compra y vende de todo, pero en realidad detrás de las paredes sin decoración ni ventanas hay casas, colegios e incluso palacios... lo que pasa es que para evitar la envidia y por un tema religioso, la gente musulmana no muestra lo que tiene, entonces es imposible saber qué se esconde tras las puertas de las infinitas y laberínticas calles de la medina.
desde fes hicimos un viaje en auto por más de ocho horas para llegar a marrakech, y en el camino vimos todo tipo de paisajes, algunos parecidos a los que se verían por la carretera en chile, y otros lugares insólitos como un pueblo de montaña que funciona como centro de ski (sí, nieve en áfrica, raro, no?) que pareciera un lugar perdido en los alpes suizos... y en marrakech, cuyas calles son un caos, me subí a un camello y fuimos a la medina, menos espectacular que la de fes, pero con una plaza central llena de vida, con carritos de jugo recién exprimido de naranjas o incluso encantadores de serpientes. fuimos además a un restaurante de comida típica marroquí en la medina, que era un palacio increíble y donde la comida era mucha, extraña y muy buena (llegamos ahí gracias a la recomendación de la cluadia y gonzalo que no dudaron en darnos el dato proque habían quedado encantados con lo maravilloso del lugar).
después viaje de vuelta a casablanca donde apenas pudimos ver la medina porque llegamos tarde otra vez y, además, se nos puso a llover al rato. y sin darnos cuenta se nos acababa el viaje... o sea, nos dimos cuenta porque la verdad es que el cansancio es mucho, la información para digerir es demasiado y ya te dan ganas de estar con la gente que quieres. y ahora estoy de vuelta en el aeropuerto de madrid, esperando que nos llamen para subir al avión y con muchas ganas de llegar a santiago, hablar en chileno y salir a carretear.

1 cosa(s) que la gente tiene que decir al respecto:
OYE! y ¿cuándo leeremos "Las nuevas aventuras de Elisira Uauy en el país al otro lado de la montaña?"
besiros elisira.
la narira.
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