22.5.08

back on track

después de pensarlo mucho y antes de lo que esperaba, renuncié; si tengo que dar un por qué podría resumirlo en lo siguiente: no puedo trabajar en ambientes tan "corporativos"... o sea, puedo desempeñar las labores que requiere un puesto como el que tengo en una empresa como en la que estoy, sin embargo me pasó que el agobio que me produce el ambiente laboral me sigue hasta mi casa, hasta los carretes, hasta el metro y adonde sea que voy.

hablo en presente porque aunque renuncié sigo acá hasta que encuentren a alguien. renuncié ayer y podría no haber aparecido hoy, porque estoy en el periodo de prueba de tres meses y por lo tanto no tengo que dar aviso dos semanas antes ni buscar un reemplazo, y aunque me hubiese gustado quedarme en mi cama hoy, durmiendo, sé que si desaparezco perjudico a las pocas personas con las que me llevo bien, y además sé lo que es estar en este puesto sola y no es nada agradable, entonces obvio que no quiero que la otra chica que trabaja conmigo la pase mal.... porque no es culpa de ella ni mía las cosas que pasan acá, cosas que a la larga -si no te pones una coraza anti sentimientos- te dejan por el piso.

retos sin ningún sentido, tener que mentir por otros (que no quieren contestar el teléfono, por ejemplo), sentir que a veces no eres una más sino que sólo una extranjera pasajera, o sentir también que otros, por sus cargos jerárquicos, sienten que no te deben ningún tipo de respeto y cortesía. a mí eso no me va, mucho menos cuando una de las razones por las que me vine a buenos aires fue para estar tranquila, y llevándome la carga emocional de pega a la casa, la tranquilidad se me perdió en algún rincón.

renuncié ayer porque apareció la gota que rebalsó el vaso, pero si no era ayer iba a ser en un par de semanas probablemente; quería darle tiempo al tiempo, aprovechar que ya me había acostumbrado a la oficina, me había aprendido el nombre de la gente que trabaja acá e interiorizado con los procesos de trabajo, sentía que, aunque no era lo mío, quizás podía resultar, pero abrí los ojos una vez más y me di cuenta que necesito un ambiente laboral más "humano", donde no importe si tengo un piercing en la lengua o vengo con jeans, donde ser sensible no sea algo malo, donde se sienta el aprecio cuando haces un buen trabajo y no esperen hasta el día que renuncias para decírtelo.

ahora me resta buscar con mucha tranquilidad, esperar a que salga algo que realmente me interese y saber que mañana siempre será mejor... y sobretodo estar feliz porque hoy me desperté sonriendo y eso siempre es una buena señal.

7.5.08

al margen


ultimamente me siento al margen de todo... sé que en el post anterior dije que al final de cuentas no estoy tan sola como creo, y es verdad; sin embargo, pareciera que estoy ahí pero sin realmente estarlo, o sea, ahora -por ejemplo- estoy en la oficina, atiendo llamados, salgo a hacer trámites y esas cosas, pero aunque las tareas que desempeño son imprescindibles, yo soy casi transparente, quizás está el saludo de cortesía o la buena onda semi obligada por parte de algunos, pero sigo quedando al margen de las conversaciones, las tallas, los carretes y demases, porque mal que mal soy la chilena, la nueva, y nada más que eso. y no me pasa sólo en la oficina, siento que en mi departamento estoy al margen, y que hasta en mi pololeo estoy al margen... es como si no tomara decisiones sino que simplemente actuara como se espera de mí (y como yo espero de mí también), y estoy ahí, como presente, pero cuando necesito un abrazo, de esos que no quieres pedir a gritos sino que a susurros, no hay nadie, y estoy ahí, como ausente, al margen...

20.4.08

hecha humo

desde este lado
veo en mí
cosas que antes no
y sigo sin saber
de qué lado está mejor
si del que es día
o de aquel que es noche
si del que canta
o de aquel que pide silencio
si del que piensa
o de aquel que se entrega
no sé qué lado quiero
pero a veces
es mejor no saber



hace meses que no escribo; han sido tantos los eventos que me han rodeado en el último tiempo que una vez llegada a puerto ya no tenía ganas ni de verbalizar mis vivencias. pero ahora ya estoy asentada, estoy tranquila y empiezo a procesar...


luego de mi viaje a tierras lejanas volví a santiago y trabajé un mes para seguir ahorrando tanto para febrero como para mi estadía en baires, y con la rutina diaria el paso del tiempo se aceleró y ya estaba en el terminal de buses esperando a javier para empezar nuestras vacaciones en chile. morrillos con mi familia, el valle del elqui y su placentera tranquilidad, visitas a la serena y coquimbo, concón en el depto de la mónica y escapadas a valparaíso, para volver a santiago y preparar las cosas para migrar hacia el otro lado de la cordillera.


ansiedad, pena, estrés, colapso mental y emocional, sentimientos encontrados y ganas de partir lo antes posible pero disfrutar los últimos días... despedida multitudinaria en el aeropuerto (familia numerosa y amigos cercanos), avión con manolo, taxi, casa de la ana clara, buscar departamento, encontrar departamento, cambiarse al departamento y toda la burocracia respectiva, amoblar departamento, cansancio, visitas para mi cumple, visitas inesperadas, papeleos legales migratorios, buscar trabajo, entevista personal, encontrar trabajo, primeros días en la oficina, problemas de convivencia que no dejan dormir, cosas que pasan en santiago....


más que las cosas que pasaron, fueron las cosas que sentía las que me llevaban a querer aislarme un poco para sentir y respirar la ciudad antes de actuar. pero las cosas pasaban, sentía más y más cosas que jamás había sentido, y siempre esa soledad mentirosa que no me dejaba ver... pero ví y estaba mi mamá, mi papá, mi hermana, mi hermano, javi, manolo, germán, la naty, la coca, coty, la gente de allá y los de acá, la familia en general y amigos en particular.


ahora todo me hace más sentido, ahora -a pesar del humo- puedo respirar y sonreír, ya siento que voy por buen camino, haciendo lo que alguna vez tanto esperaba, y puedo dormir bastante tranquila y despertar con una sonrisa aunque tenga que ir a trabajar.

4.1.08

marruecos, fin de la travesía

y, como en todo, el fin es inevitable; después de viajar por tres países y muchas más ciudades, me encuentro esperando el vuelo de vuelta a casa.


el último lugar que visitamos en este viaje cuyo común denominador fue lo árabe, fue marruecos. la llegada a casablanca pasó casi desapercibida porque estábamos cansados y era de noche, y al día siguiente partimos a fes, pasando en el camino por rabat. fes fue la ciudad donde pasé el año nuevo con mi familia, sin carrete y super tranquilo; de esa ciudad lo más rescatable es la medina (que alguna vez fue la ciudad antigua, amurallada, llena de callejones donde hay comercio, también hay mesquitas adentro y cualquier cosa que uno se imagine) que a simple vista parece sólo un espacio donde la gente compra y vende de todo, pero en realidad detrás de las paredes sin decoración ni ventanas hay casas, colegios e incluso palacios... lo que pasa es que para evitar la envidia y por un tema religioso, la gente musulmana no muestra lo que tiene, entonces es imposible saber qué se esconde tras las puertas de las infinitas y laberínticas calles de la medina.


desde fes hicimos un viaje en auto por más de ocho horas para llegar a marrakech, y en el camino vimos todo tipo de paisajes, algunos parecidos a los que se verían por la carretera en chile, y otros lugares insólitos como un pueblo de montaña que funciona como centro de ski (sí, nieve en áfrica, raro, no?) que pareciera un lugar perdido en los alpes suizos... y en marrakech, cuyas calles son un caos, me subí a un camello y fuimos a la medina, menos espectacular que la de fes, pero con una plaza central llena de vida, con carritos de jugo recién exprimido de naranjas o incluso encantadores de serpientes. fuimos además a un restaurante de comida típica marroquí en la medina, que era un palacio increíble y donde la comida era mucha, extraña y muy buena (llegamos ahí gracias a la recomendación de la cluadia y gonzalo que no dudaron en darnos el dato proque habían quedado encantados con lo maravilloso del lugar).


después viaje de vuelta a casablanca donde apenas pudimos ver la medina porque llegamos tarde otra vez y, además, se nos puso a llover al rato. y sin darnos cuenta se nos acababa el viaje... o sea, nos dimos cuenta porque la verdad es que el cansancio es mucho, la información para digerir es demasiado y ya te dan ganas de estar con la gente que quieres. y ahora estoy de vuelta en el aeropuerto de madrid, esperando que nos llamen para subir al avión y con muchas ganas de llegar a santiago, hablar en chileno y salir a carretear.



25.12.07

descanso en dubai, post egipto histórico

recién hoy, el día de navidad, tengo el suficiente tiempo (y conexión a internet) para poder escribir algo sobre este viaje increíble, que ha tenido sus cosas buenas y momentos desagradables (los menos, debo decir) y que está recién en su punto medio, en el descanso necesario para poder seguir conociendo lugares y culturas tan ajenas a la propia y, al mismo tiempo, tan parte de la historia que nos enseñaron en el colegio y que leímos por ahí a lo largo de los años.

primero: egipto... a decir verdad no me gustó para nada egipto, o sea, es impresionante el legado histórico y artístico de la época faraónica -e incluso posterior, ya entrada la era romana-, los templos, tumbas, pirámides y otros son una wea impresionante, pero por otro lado hay varios factores que hicieron que mi experiencia y vivencia de las distintas ciudades no me resultara agradable: el machismo extremo y, por ende, una objetización de la mujer (especialmente de la turista, la mujer occidental que anda por la calle sin túnicas y con el pelo descubierto), y la pobreza extrema que resulta difícil de digerir y que te da rabia -sobretodo cuando se trata de un país con muchos ingresos del turismo, el comercio en el canal de suez y la agricultura, principalmente-. resumiendo tengo que asumir el privilegio que es haber visitado lugares ancestrales que son un aporte cultural y artístico tan incalculable a nuestra civilización (te recuerdan que el presente es una copia modificada del pasado y que el delirio de grandeza que inunda nuestro mundo es injustificada y dañina) pero que, por otra parte, el diario vivir es horrible, da pena ver la miseria en la que viven -algunos ni siquiera sospechan la importancia de los lugares históricos que los rodean- y la gran diferencia de las clases sociales, el hacinamiento, la suciedad y locura en las calles (el tráfico y los bocinazos incesantes) es injusto para un país con tantos recursos y posibilidades para estar en mejores condiciones sociales.

(…también hay que tomar en cuenta que durante mi estadía en las diversas ciudades egipcias sufrí el cambio de humor constante debido a la broma de mal gusto que me juegan mis hormonas una vez al mes y que me es imposible controlar a ratos…)

y, bueno, después de poco más de una semana en egipto, llegamos a la ciudad moderna, civilizada y high-class que es dubai (y por lo que he escuchado, la mayoría de las ciudades en los emiratos árabes unidos), no sin los inevitables problemas que suelen suceder en los viajes, en este caso ligado al arriendo del auto (un cacho más o menos que no vale la pena explicar pero que nos arruinó e hizo perder el primer día acá). dicen por ahí que el 25% de las grúas de construcción del mundo están acá, y aunque no sé si el dato es verídico o no, sólo con echar un vistazo alrededor da la impresión de que sí, porque todo está en constante construcción, cada edificio más espectacular que el del lado, con ideas, arquitectura y diseños que no se ven juntos en otro lugar del mundo. igual acá no hay mucho que ver –aparte de lo nombrado con anterioridad- y es más bien para descansar, comprar, y observar el lujo inverosímil que está en todos lados y que resulta difícil de comprender cuando es tan a gran escala (o sea, ni comparable con el lujo gringolándico de mailbú o the hamptons o rodeo drive o manhattan).

(… claro… la niñita habla de injusticia social y después se pone consumista… quiero dejar en claro que esto no es un “statement” ideológico ni nada parecido, sino sólo mi percepción personal de lo que he visto en el viaje…)

tanto egipto como los emiratos árabes son países musulmanes, con mezquitas cada dos cuadras y gente muy religiosa caminando por las calles y orando cinco veces al día, siguiendo los cánticos que llaman a la oración por parlantes y que se escuchan desde cualquier parte de la ciudad. pero la diferencia es obvia: mientras que en egipto la gente anda por las calles con túnicas de diversos colores y calidades, lo mismo las mujeres y sus ropas y pañuelos para la cabeza, en dubai se ve una masa más uniforme de hombres con elegantes túnicas blancas y los típicos pañuelos árabes rojo con blanco en la cabeza (al estilo yaser arafat), y las mujeres con túnicas negras –algunas con exagerados y brillantes decorados en los bordes-, la gran mayoría cubriéndose el pelo con pañuelos de igual color, e incluso algunas más extremistas tapándose toda la cara a excepción de los ojos (y no pienses que son pocas, porque son más de las que uno cree…). otra diferencia es que en egipto era más usual ver a la gente en las calles o en sus trabajos poniendo alfombras en el suelo para orar al son de las voces de los parlantes mirando hacia la mecca, mientras que acá eso se debe hacer en la privacidad de las mezquitas o las casas, porque no he visto nadie haciéndolo en lugares públicos. pero en ambos lugares resulta abrumador el tema de la religión, cómo la siguen tan a pecho y cómo se ve reflejada en los habitantes y la cultura, al punto de que hayan cosas prohibidas porque pueden de alguna forma u otra atentar contra la ética y moral musulmana, como es el caso de skype acá en dubai –aunque no logre entender por qué atenta contra su religión, pero, bueno, lo hace-, lo mismo que pasa con la marihuana, que es penalizada severamente, con duros castigos (desde dos años hasta condena de muerte por tener una cantidad que delate algo más que consumo personal, que es penalizado igualmente) y la prohibición incluso de productos de fibra de cáñamo o “hemp”.

ya, me puse demasiado latera y no hay tiempo para eso. trataré de escribir nuevamente en unos días más, probablemente desde marruecos, destino final del viaje. ahora sigo disfrutando el artificial e increíble panorama moderno y lujoso de dubai, descansando para luego partir en una travesía por auto desde casablanca hasta marrakesh, pasando por fes…

salam!

12.12.07

y comienza el viaje...

hoy me subo a una montaña rusa y no me bajo más... en menos de una hora me subo a un avión a madrid, para hacer conexión con el cairo y finalmente a luxor, la primera de varias paradas. sí, estaré en egipto, conoceré las pirámidas y hasta veré a tutancamón, después de recorrer el nilo nos vamos a dubai, para terminar en marruecos (marrakesh, fez y casablanca)... increíble, ¿no? me siento demasiado privilegiada de poder hacer un viaje así con mi familia, sobretodo porque a la larga es un viaje casi de despedida, porque en marzo me emancipo jajajajajajaja.
pero, bueno, estoy en el aeropuerto y aún no caigo en cuenta de que la fecha ya llegó, que de acá en adelante la montaña rusa no para, por lo que podría decir que es es algo así como "the first day of the rest of my life". estoy demasiado feliz y no sé qué esperar, porque sé que va a ser un viaje soñado y que no vuelvo a chile hasta el próximo año -y sólo de paso-, sé que nos va a hacer bien como familia y como individuos, sé que voy a ver lugares y monumentos ancestrales, culturas demasiado distintas e interesantes, pero a pesar de saber eso está claro que en los viajes cualquier cosa puede pasar...
pero no tengo miedo, porque las montañas rusas (así como el destino) tienen una supraestructura, y aunque el vértigo, la velocidad y ver el mundo de cabezas puede asustar un poco, a la larga la emoción y la risa predominan y disfrutas el viaje.
ahora escucho el llamado, me preparo para ajustarme el cinturón de seguridad y disfrutar el despegue con un whisky y el optimismo que de a poco me invade.
 

28.11.07

martes de clan

es divertido pensar en cómo una actividad tan básica como salir a bailar puede pasar a ser un ritual, una especie de terapia intensiva infalible contra todos los males. empezar la semana no es tan terrible si sabes que el martes vas a salir a distraerte, y sobretodo si vas a ese lugar de siempre, donde te sientes ultra cómodo y ya conoces más o menos a la gente de ahí: el típico wachito rico que ameniza la panorámica general; el típico jote buena onda que te sube el ánimo; el casual jote mala onda que te dan ganas de mandar a la mierda; los barman, administradores y demases de siempre a quien saludas con una sonrisa de cliente frecuente; el dj y su música latina-gitana-pop-hip-hop-rock; los comensales de los martes cuyos nombres jamás sabré; la tía del estacionamiento que es tan buena persona y cuyo nombre jamás puedo recordar; etc.

es divertido también que mi asistencia al clan sea casi religiosa y que mis compañeros de carrete varíen semana a semana; empecé yendo con manolo, pero con quién compartí más momentos ahí es germán, la cata también fue asidua al clan en su momento, también me acompañó muchas veces el fito o la lula, y últimamente max... arrastré a todos mis amigos conmigo los martes -y aveces algún miércoles o jueves- a bailar y pasarlo bien, como si estuviéramos carreteando en la casa de algún amigo, incluso celebré mi cumpleaños (una de las tantas celebraciones que tuve este año) ahí, con amazing! incluido, y no lo podría haber pasado mejor.

anoche volví a ir como todas las semanas, me encontré con los de siempre, bailé la música que tanto me gusta y que hace las veces de catalizador catártico, y sentí que era feliz de tener un lugar a donde ir y distraerme. anoche volví a ir, luego de haber estado en la despedida del fito que se va a barcelona mañana indefinidamente, y recordé que yo también me voy, y que uno de los lugares que más echaré de menos será el clan, ese rinconcito apacible y prendido que he hecho uno poco mío con el paso del tiempo.

¿encontraré un lugar así allá?